Ya han pasado algunos días desde que conocimos el - ligeramente denominado1 - logo del nuevo gobierno de Chile.

[1] Desde el punto de vista de la nomenclatura técnica - la cual no deberíamos olvidar tan fácilmente - lo presentado se acerca más a un isologo pues es la conjunción (o trata de serlo) de un isotipo más un logotipo. Sin embargo, algún purista podría disentir sobre esto también, ya que la figura que se pretende usar como isotipo es un emblema; es un escudo. Pero esa es otra historia.


Yendo a lo de la polémica que se generó, debo decir que la aparición de esta nueva imagen personalmente me ha puesto contento. No es un regocijo como el que siento cuando gana la selección chilena, pero me ha provocado algunos risueños momentos de reflexión.

Seamos honestos. La cosa ésta que se presentó es fea2. Bien fea.

[2] Algunos diseñadores prefieren evadir el calificativo feo para enjuiciar en la disciplina, pues consideran no suena lo suficientemente profesional. Puras tonteras. Lo feo es lo opuesto a lo bello y así se constituye como calificativo útil y necesario. Y dicho eso… chita que les quedó feo el isologo. O como quieran llamarlo.


Al parecer el juicio ha sido unánime dentro de la comunidad del Diseño nacional. Hemos leído como las redes sociales se manifestaron al respecto, y como incluso algunos periódicos hicieron eco de aquello. El tema también traspasó fronteras, ya que hasta en el mítico Foro Alfa pudimos ver alguna reflexión al respecto.

Pero como diría el gran filósofo mexicano “tómalo por el lado amable”. Pues la aparición de esta “amorfa forma” nos debería provocar ciertas alegrías, porque nos permite, como comunidad inserta en construcción, manejo y/o administración de medios, darnos cuenta de verdades interesantes, que también en los medios, se han presentado falazmente.

Lo primero, es que por alrededor de seis meses se ha dicho constante que este nuevo gobierno restaurará la “cultura de hacer las cosas bien”. Por lo que hemos visto al parecer esto no alcanza para todos los ámbitos del quehacer de un gobierno, ya que en lo referente a lo comunicacional han empezando haciéndolo mal. Si la famosa frase en realidad ha querido hacer referencia más bien a los ámbitos administrativos y de gestión económica, entonces estamos en presencia de una “sub-cultura de hacer las cosas bien”. Aunque ni siquiera eso al parecer, porque ayer me enteraba del “chascarro” de ribetes fascistas, con el fugazmente denominado y removido gobernador de la provincia del Bio Bio.

Segundo, nos hemos enterado que el manejo “creativo - comunicacional” de Sebastián Piñera, su campaña previa y al parecer también durante su gobierno, lo llevó y seguirá llevando la agencia Hambre, propiedad de Hernán Larraín Matte3, hijo del ex-presidente de la UDI Hernán Larraín Fernández y de la nueva ministra de Vivienda y Urbanísmo, Magadalena Matte Lecaros. O sea, en buen chileno, aquella otra frase de que con este nuevo gobierno los “pitutos” para los amigos y familia se acabarían, es al parecer, no tan cierta.

[3] Propietario también del Ópera/Catedral.


¿Por qué estos dos puntos anteriores son importantes?

Pues queridos actuales y futuros colegas, porque ustedes son y/o serán trabajadores y  constructores de uno de los elementos más poderosos de una cultura y en especial de una república. Los diseñadores son constructores de medios y el poder que eso les otorga, pone en ustedes una responsabilidad política que hasta el momento nuestro gremio ha insistido en evadir.

Mucho hemos hablado de labores de reconstrucción del país luego del terremoto del pasado 27 de febrero. Muchas acciones de diseño para la elaboración de soluciones tangibles y de cierta inmediatez son fundamentales. Pero no olvidemos una labor clave en períodos como este: preservar la memoria, vigilar la estructura de la sociedad y abogar por la defensa de las libertades de los individuos. Y señores, no se confundan pensando que eso no es labor de diseñadores. El Diseño es y será siempre una disciplina que trabaja en análisis, rescate y desarrollo de aspectos claves de la cultura. Si usted no ha entendido eso hasta ahora, es buen momento para que lo haga.

Para finalizar, un ejemplo a lo anterior. Muchas manifestaciones mostrando poca simpatía o simplemente rechazo hacia la frase que da sustento al escudo nacional pude leer cuando salió a la luz pública la imagen del nuevo gobierno. “Por la razón o la fuerza” reza el dicho que nos enseñaron desde pequeños. Pero ¿qué sucede con los emblemas de una sociedad, cuando parte de ésta ya no se siente interpretada por ellos? Hermoso tema de investigación académica en el ámbito del Diseño Gráfico. Si no la desarrolla alguien más, lo haré yo cuando vuelva a Chile.

A actuar!

Posteado por Diego |
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