Como la vida misma
Actualidad, General 22 Julio, 2009
Si bien es cierto que la naturaleza de nuestra disciplina permite una cierta flexibilidad en las negociaciones (al fin y al cabo ningún proyecto es igual a otro), la verdad es que muchas veces los clientes terminan excediendo nuestras expectativas dando lugar a situaciones que en cualquier otro contexto resultan simplemente risibles. A modo de ejemplo, les ofrezco el presente video que, estoy seguro, representa conversaciones que a todos nos parecerán tremendamente familiares.


Agosto 1st, 2009 at 12:32
me paso hace el fds pasado ¬¬U, debería haber visto este vídeo antes
Julio 27th, 2009 at 0:01
Los ejemplos que se exponen, así como el diseño o la venta de bicicletas, es visto como el mismo autor del post lo presenta… “disciplinas”.
Julio 25th, 2009 at 13:26
Muestrenos como lo hizo para hacerlo nosotros después, jajaja eso es genial!
Pasa en muchos lados, trabaje en una tienda de bicicletas y era parecido con la gente, anda a explicarle a alguien la diferencia de una pieza fabricada en Europa, en Taiwan o en China, aluminio, carbono o acero: ” ¿cómo cobran 200 lucas por esta bici, si en el Lider vi una parecida a 50 lucas?”
Hagámonos respetar como profesionales, hagamos respetar nuestro trabajo y sobre todo, mostremos que somos Profesionales, y no unos tipos que “agarran el computador y hacen monitos encachados para vender”(definición sacada de una conversación real)
Julio 24th, 2009 at 0:52
Hahahaha que risa, una vez me paso eso con un cliente; juro que planee mil maneras de descuartizarlo mientras me miraba con su cara de “debes hacerlo, para eso te pago”.
Los clientes deberian fijarse que son unos desgraciados (a veces) y que en su negocio no les gustaría pasar por estas situaciones.
Saludos
Julio 23rd, 2009 at 17:24
@Oz… yo te tengo una… vas a misa con rombitos igual?
los abogados tampoco pasan por eso. jaja
Julio 23rd, 2009 at 13:58
jajajajaj!!!
Definitivamente este video es lo que hay que enviarle a un cliente, junto con la propuesta inicial, pa hacerle un mate pastor “porsiaca”…
Y tengo una manda pa San Expedito… Si me nombra una profesión de intangibles que no pase por estas situaciones (excepto medicina), voy a misa el domingo vestido con chaleco y calcetines de rombitos (odio los rombitos).
Un abrazo.
Julio 23rd, 2009 at 12:24
muy triste… :S
pasé por la mayoría de esas. es que tengo imán para los clientes chantas?
saludos
Julio 22nd, 2009 at 19:18
que lata esos clientes ratones, por suerte me han tocado muy pocos.
sugerencia: no hacer tratos “de palabra”, usar contratos, firmar todo.. vistos buenos, presupuestos, etc.. (sería un buen tema hablar de contratos y documentos tipo para diseñadores independientes)
Julio 22nd, 2009 at 18:33
¿Dónde consigo un servicio de cobranza como ese?
120 Kg y 1 metro 90 son lo suficientemente disuasivos, creo.
Por cierto, San Expedito se ganó la primera visita.
Abrazo!
Julio 22nd, 2009 at 14:10
Y no se aburren de siempre estan refunfuñando sobre como es su profesión, poniendo ejemplos de como son ninguneados profesionalmente, como los subestiman, como se aprovechan de su mal mirada labor?? uff diseñadores, dan pena…
Julio 22nd, 2009 at 10:14
Uff… no sabes como me dolió el video. No había pensado en esas circunstancias bajo otras profesiones.
Julio 22nd, 2009 at 9:55
jajaja pidiendo filete a precio de un taco
clásico
Julio 22nd, 2009 at 9:42
Buenísimo!! se pasó, que bueno que nunca me ha tocado uno de esos clientes, pero me parece muy bueno como para mostrárselo a un cliente a ver la cara que pone después.
Julio 22nd, 2009 at 9:07
JAJAJajajajaa…EXCELENTE…algunas escenas me son familiares, es increible como las situaciones en distinto contexto profesional suenan ilógicas, pero en el nuestro son pan de cada día…