Hacia el “Design Thinking”
Actualidad, Artículos 14 Julio, 2009Seguramente no muchos han escuchado este término. Y es lógico, porque a pesar de que en este neologismo aparezca un concepto que nos toca directamente, éste, no nace de nuestro lado. Este término, que suena a redundancia para nosotros (¿qué es diseño si no se piensa?) nos habla de “pensamiento de diseño” y recurrir a las metodologías proyectuales y creativas para la generación de proyectos. La idea es tomar del diseño su sensibilidad, intuición, curiosidad, atención a las tendencias, potencial para arriesgarse con algo nuevo y capacidad de reconocer las necesidades de las personas, y junto con la factibilidad tecnológica y la viabilidad de una estrategia de negocios, idear proyectos con valor para los usuarios/clientes y generar una oportunidad de mercado.
El DesignThinking, como concepto, nace de la mano de la famosa empresa de diseño IDEO y su CEO Tim Brown, quienes junto con SAP, han formado el Hasso Plattner Institute, más conocido como D-School, en Stanford University, lugar donde se está formando a los estudiantes en estas técnicas y procesos, trabajando multidisciplinarmente.
El proceso del Design Thinking, no es un proceso lineal como suele ser el proceso de negocios, y básicamente se debe pasar por tres etapas:
-Inspiración: Descubrir y definir los insights que motiven la búsqueda de soluciones a un problema u oportunidad.
-Ideación: Etapa en la que se genera, desarrolla y prueban ideas que puedan conducir a soluciones. Acá se encuentra el proceso creativo para gatillar ideas, procesos de prototipado, y selección de las mejores ideas.
-Implementación: Etapa en la que se ejecuta el proyecto, se generan las estrategias de comunicación y se buscan feedbacks para ver si hubo éxito.
Sobre todo en las dos primeras, el proceso pasará varias veces por ambas etapas, desechando, afinando y creando nuevas ideas.
El éxito del Design Thinking, está dado porque el proceso de generación de ideas, busca la experimentación, la espontaneidad (el brainstorming es rey), la colaboración multidisciplinar (sociólogos, antropólogos, ingenieros, diseñadores, expertos en marketing, científicos conductuales, etc), el testeo mediante prototipos directamente con los usuarios, el uso de las tecnologías disponibles, etc. Y sobre todo, porque siempre, el centro de las ideas son las personas, el usuario… el ser humano. A través del Design Thinking se pueden dar a luz productos, estrategias, servicios, experiencias entre otros, ligados a negocios, educación, turismo, gobierno, etc.
Como decía al comienzo, este concepto no nace de nuestro lado, sino del de los negocios, lo que lo hace un punto muy atractivo para el mundo del diseño. Si antes era difícil convencer a las empresas de que el diseño agrega valor y que es muy importante incorporarlo, hoy están convencidos que somos una herramienta primordial para innovar. Esto supone una oportunidad muy grande para nosotros, pero, que solo puede ser aprovechada si hacemos el clic necesario. Este clic tiene que ver con el cambio de la concepción de que nuestro papel está en la estética o cosmética. Hasta ahora pensamos que agregamos valor cuando una empresa nos llama y le hacemos el packaging para sus productos de exportación. Podríamos decir que sí, comparado a enviar esos productos en bolsas con etiquetas impresas a un color y diseñadas por el gerente, efectivamente hemos agregado valor. Pero, si queremos hacer una diferencia real, si queremos crear valor nuevo, relevante y único, debemos estar en otro nivel del design ladder. El design ladder es un modelo elaborado por el SVID, el centro de diseño sueco, que está tomado desde el punto de vista de las empresas, y a qué nivel incorporan diseño. Como muestra el gráfico,
-
En el primer nivel se encuentran las empresas que no consideran necesario el diseño e invertir en él. Por eso reurren generalmente a la copia o a su imagen tradicional e histórica.
-
En el segundo nivel se encuentran las empresas que incorporan diseño pero como styling, dando forma o preocupándose de la superficie.
-
El tercer nivel incluye a las empresas que consideran al diseño dentro del equipo de desarrollo de un producto, en la toma de decisiones. Aunque mucho mejor que el nivel anterior, el producto generado no modifica las unidades de negocio de la empresa.
-
El cuarto nivel es del diseño como motor de innovación, en el que se generan nuevos productos o negocios. A través técnicas de investigación se detectan nuevas oportunidades de mercado.
El Design Thinking vendría a ser el siguiente peldaño, en el que el diseño se incorpora como motor de gestión. Pero hay un tema preocupante, y es que los empresarios son los que se están formando en nuestra área, y no nosotros, que somos quienes tenemos la formación, talento y psicología intrínseca para el desarrollo de la creatividad. Es una oportunidad que, de no asumirla, nos quedaremos bajo el carro, y continuaremos siendo una disciplina cosmética (sí, cosmética… ¿o acaso al hacer nuestra pega hacemos estudios de usuario, semiótica, sociología, psicología, antropología y marketing?. No? ).
No hablo de formarnos como empresarios, bien saben que no es lo que pienso, sino de aumentar nuestras ventajas, preparándonos más y comenzar a vender nuestro servicio más allá del “monito” (como habló Diego en un par de post anteriores). Está claro que la formación que nos da la Universidad no es suficiente, por lo que debemos asumir que hay varios aspectos que quedarán para la educación contínua, y/o la autoformación.
Más adelante iremos ampliando los conceptos asociados al Design Thinking.
Referencias para este artículo y más información:
- Diseño Rentable, de Xènia Viladàs.
- Harvard Bussines Review, Septiembre 2008
- DSchool
- DesignThinking por Tim Brown
- IDEO



(6 votes, average: 4.33 out of 5)
Noviembre 5th, 2009 at 23:22
[...] http://www.digilicious.cl/2009/07/14/hacia-el-“design-thinking”/ [...]
Julio 30th, 2009 at 0:32
Concuerdo con @felipeiglesias e iba a poner lo mismo sobre que el diseño no es un valor agregado, es un valor en si.
Aunque soy estudiando y todavía no he hecho mi practica (por lo cual se me puede criticar lo que voy a poner) existe una paja por parte de los diseñadores de ir en buscar de los empresarios o al gobierno para presentar proyecto y cosas bakanes. Todos esperan con las mejores intenciones que “lleguen las pegas” y creo que eso hay que cambiar, pero lo digo desde un punto de vista de un estudiante solamente.
Saludos y buen post, interesante para saber como se estan haciendo las cosas afuera
Julio 25th, 2009 at 21:48
@Pablo: Sin duda alguna, tienes mucha razón.
Julio 23rd, 2009 at 21:50
Lo que menciona como “un tema preocupante”, haciendo referencia a que son “los empresarios” los que se están formando en ‘Pensamiento de Diseño’ y no los diseñadores, no creo que sea un tema que nos deba a preocupar a los diseñadores. Más bien, ¿no será que como diseñadores (poseedores de primera mano del Penasmiento de Diseño), nosotros debamos ser los empresarios y en general los que apliquemos esa particular forma de pensar a distintas situaciones?
Julio 21st, 2009 at 11:58
[...] {via: Digilicious} [...]
Julio 20th, 2009 at 5:11
fe de erratas
“…estuvieras.”
y el link a la HBR de setiembre de 2008
http://suprareal.blogspot.com/2008/09/harvard-business-review-septiembre-2008.html
Julio 20th, 2009 at 5:04
Buena alejandro, había leido en la revista de HBR el año pasado acerca del término… no le habia tomado relevancia.
Estas más que invitado a la presentación de mi título el día miercoles 22, a las 11 am en la G-26. Diego parece que va a ir, sería un agrado también que estuvieraz.
Y gracias por este artículo… me va a servir ;).
Julio 16th, 2009 at 22:46
http://www.idpusm.cl
Les dejo este link que lleva a la carrera de ing. en diseño de productos, dicatada en la UTFSM, en Valparaíso.
Lleva bastante tiempo trabajando de esta forma.
Julio 16th, 2009 at 15:25
http://www.megaupload.com/?d=JCV0WT3U
Julio 16th, 2009 at 15:24
interesante tema, bueno vinde a dejar un link por si a alguien le interesa bajarse un buen set mixed by me. Yeah, saludos a todos los digiliciouseros.
Julio 15th, 2009 at 11:10
Profundizando acerca de las metodologías proyectuales y creativas para la generación de proyectos que cita el texto, es válido empezar a hablar sobre estos conceptos:
- TRIZ (Teoría de Resolución de Problemas Inventivos)
- Ingeniería Kanzei (utilizada por Mazda entre muchos otros fabricantes)
- Y ni hablar del QFD (Despliegue de la Función de Calidad)
Dejan poco al azar, mientras que lo principal es el control acerca de las variables que constituirán un futuro producto. Suena ingenieril, pero prefiero este acercamiento al del artista inspirado.
Julio 14th, 2009 at 18:36
Navegando también encontré un post de nuestro amigo Mau sobre el tema, lo comparto: http://mau.cl/design-thinking/
Julio 14th, 2009 at 2:45
Fíjate que fuera de encontrarle toda la razón con lo expuesto estimado (y como sostuve en mi título), más allá de si el diseño es innovación o no, es necesario plantear el hecho feaciente que hoy el diseño NO ES un valor agregado, sino un FACTOR DE VALOR en un mercado donde la producción a alcanzado tal nivel de paridad qualitativo-tecnológica.
Por ello se hace necesario que no solo algunas universidades hagan énfasis en la gestión y el marketing, sino que exista un modelo global de educación chileno que apunte más hacia allá.
Siento que aún existe una concepción, ni siquiera en los clientes, sino en los diseñadores e incluso profesores del diseño como styling.
Hay que empezar a definir nuestros conceptos para poder ampliarnos a otros. Sino, siempre nos definirán de afuera.
Mis respetos!
Saludos, El Cerdo
Julio 13th, 2009 at 20:27
La verdad es que este tema tiene bastante tiempo, por lo menos recuerdo haberlos visto hace unos 6 años en la universidad, bajo otro concepto (y bajo una investigación propia). Y en ese entonces se buscaba agregar el factor emocional al diseño de productos y el control del tiempo en que se desarrollaban los procesos para los clientes.
Ahora, no hay que ver el design thinking como la panacea, ya que muchas veces las soluciones basadas en esto se esfuman rápido y no aportan realmente a realizar cambios culturales fuertes en una organización. Por lo disruptivas que suelen ser las soluciones, quedan como la novedad y usualmente derivan a un camino, pero si ayudan al tema del aprendizaje y al manejo del conocimiento.
Julio 13th, 2009 at 16:14
Notable artículo, sobre todo porque pone en la palestra la punta de lanza de lo que deberemos ser como profesionales, en el corto plazo.
Me ha tocado además ver en el último año, en primera persona, cómo esta postura se vuelve realidad, sobre todo en el ámbito académico. Pero de aquí a lo comercial hay sólo un paso, y cada vez más pequeño.