Agencias v/s Colectivos (Parte 1 de 2)
Artículos, Digilicious entrevista a..., General 7 Enero, 2008No tenemos una sección que se llame “Reflexiones”, pero este artículo se trata exactamente de eso. Es un asunto que he estado masticando desde hace un rato y que tiene que ver con las tendencias en el ejercicio de nuestra profesión. Se trata de cómo los colectivos de diseño han ido ocupando el lugar que tradicionalmente han ocupado las agencias de diseño, en el mercado nacional. Si bien los colectivos no son precisamente novedosos, este escenario que se está presentando con mayor frecuencia sí lo es. Pero a qué se debe, qué ventajas y desventajas tienen comparativamente.
Primero debemos definir el concepto “colectivo” al que nos referimos en esta ocasión en particular. Hablamos de agrupaciones de profesionales o aficionados
a una disciplina que se reúnen de manera no oficial (es decir sin constituirse como empresa) para ejercer una actividad relacionada en este caso con el diseño, el arte o la comunicación medial, con o sin fines de lucro. Digilicious, Diseño Emergente, Magentta, Inconciente Colectivo e incluso Revista Joia son algunos ejemplos de este tipo de organización, por nombrar solo algunos. En realidad si lo analizamos, nuestros cibervecinos más cercanos pertenecen a este modelo.
Mientras que la tradicional figura de “Agencia de Diseño” que consiste en una empresa formal, con fines de lucro, dedicada al rubro, empieza a desdibujarse desde la perspectiva del equipo humano que la compone, debido a situaciones como contratos inexistentes, remuneraciones no proporcionales al volumen de trabajo o nivel de lucro del proyecto (en el caso de los sueldos fijos), subcontratación de servicios o migraciones laborales permanentes entre agencias. Empresas tan emblemáticas como Diseñadores Asociados, Larrea o Walker hoy se disputan el mercado con competidores fantasma que no emiten facturas, no tienen una dirección física real ni se constituyen en un inmueble con fines comerciales.
Esta nueva modalidad de trabajo “freelance” debe su origen a varias razones. Entre ellas está la flexibilidad laboral, el acceso a tecnología e infraestructura semiprofesional o profesional a precios razonables, pero por sobre todo a un cambio de mentalidad que tal vez es generacional. La ubicuidad de los colectivos no tiene que ver solo con la tecnología que los sustenta, sino con el modelo de trabajo de quienes los componen. Por lo general se trata de equipos de personas que se conocen desde estudiantes o diseñadores principiantes que comparten intereses y tienen habilidades o conocimientos complementarios o afines. Muchas veces incluso se trata de personas que no han hecho una iniciación de actividades, por lo que ni siquiera boletean. Sin embargo no por eso se trata de aficionados ni de “hippies”. Se trata de personas que operan gracias a una red de contactos simbiótica y sinergética y una metodología basada en plazos y objetivos, en vez de horarios y tareas (Alvin Toffler lo explica muy extensamente en La Tercera Ola). Esto los libera de muchos lastres que acarrea una agencia establecida, pero a la vez los expone a muchas situaciones de incertidumbre propias de la condición freelance (sin duda el mayor “pero” de esta modalidad de trabajo).
Cuando un potencial cliente negocia con un diseñador freelance perteneciente a un colectivo, está viendo probablemente la punta de un iceberg que además es de un tamaño y forma variable. El diseñador que toma un encargo y lo “distribuye” entre integrantes de su colectivo debe ser la cara visible y el responsable ante su contraparte, más allá de cuántos diseñadores en realidad están involucrados y cuáles sean sus responsabilidades individuales dentro del encargo. Cuando se trata de recibir los laureles es muy reconfortante y lo justo sería que reconociera los méritos de sus compañeros frente al cliente y la vez transmitiera esos elogios a sus compañeros. Cuando es lo contrario, la cara visible debe soportar las críticas sin deslindar responsabilidades y más tarde “lavar la ropa sucia” en casa. De esa manera la unidad del colectivo se mantiene ante el cliente y las responsabilidades se canalizan de manera unívoca. Un colectivo corresponde a una organización horizontal donde la figura del jefe es reemplazada por la del responsable y donde las órdenes son sustituidas por compromisos; si nadie está obligado, nadie está contra su voluntad y voluntad es precisamente el aglutinante de un colectivo. Trastocar la estructura, los roles o los motivos que hacen funcionar a un colectivo puede ser muy nocivo, incluso fatal.
Hace unos renglones mencioné el “hippismo” que erróneamente suele ser el concepto asociado a los colectivos, pero para alejarse de esta figura, es necesario que un colectivo diferencie su existencia como ente de la participación de sus integrantes. En este aspecto se parece bastante al de una agencia, donde sus integrantes son pasajeros pero su identidad es permanente. Los colectivos muchas veces son pasajeros, momentáneos o circunstanciales, pero también son personas no naturales, si bien más efímeras, igualmente independientes de quienes les dan vida, eso puede permitir su sustentabilidad indefinida.
En el siguiente artículo que cierra esta reflexión, expondré algunas opiniones acerca de qué y cómo influyen ciertos factores para hacer que un colectivo sea un proyecto viable y funcional, siempre acotado al enfoque de organización con fines de lucro, por lo menos parcialmente. Espero esta primera parte sirva para meterlos en el tema, en caso que les interese formar un colectivo o que ya sean parte de uno y espero también sus opiniones o comentarios para enriquecer esta reflexión.
Un abrazo y arriba el Diseño!!!


Julio 16th, 2010 at 1:46
Es de suma importancia considerar que el diseño actual demanda más que la creatividad e ingenio. Los que pueden invertir en diseños son las compañías grandes y estas requieren de grandes empresas de diseño que les brinden la confianza de su trabajo. Hoy tratar de destacar solo es un “garbanzo de a libra”.
Mi nombre es Ulises González y los invito a conocer la aventura que quiero vivir junto con otros diseñadores de corazón. Quiero formar la primera sociedad mercantíl de diseño con más de 300 socios activos y productivos y de grandes ligas. Si quieres conocer la propuesta, mandame un mensaje por este mismo medio, estoy trabajando en un blog. Gracias por tu tiempo.
Si te interesa conocer mi propuesta
Abril 24th, 2008 at 21:10
[...] hacerlo. En todo caso, para quienes no recuerden cómo empieza esta historia, pueden releer la primera parte antes de seguir con [...]
Enero 13th, 2008 at 13:35
Creo que existen varios aspectos destacables en el trabajo de los colectivos. La pro actividad con que se crea, es decir, hacer un colectivo es emprendimiento puro, en el cual se encierran ideas en común para perseguir un objetivo en plazos a cumplir, pero todo mediante un compromiso informal. A menudo se plantean las ideas muy claramente a través de algún manifiesto como blog u otros medios.
El otro factor es el compromiso, que tiene que ver con la búsqueda de ese objetivo. Lo entretenido es que se responde claramente a los problemas que le interesan al colectivo y eso lo hace mas satisfactorio y rico. Esto permite que se trabaje en diversas áreas de trabajo como editorial, web y otros especializaciones. Además esta horizontalidad de cargos y deberes de este supuesto organigrama (aunque siempre se fijan algún tipo liderazgo).
Entonces finalmente tenemos una agrupación que publica (libros, documentos, noticias), que esta especializada en algún área, es decir puede entregar formación , puede experimentar al no estar ligada a ninguna clase de obligación, crea vanguardia , los miembros crean un lazo afectivo con la organización, por lo tanto sienten un mayor compromiso a concretar los objetivos. Así quien quiere estar en agencia de diseño.
Creo que las nuevas empresas de diseño podrían aprender algunas de estas características. Sobre todo el de objetivos en común, es decir combinar el lucro con metas que sinteticen las ideas de los participantes en la empresa (que en el fondo es la misión o visión) , y crear empresas especializadas en algún área de interés. Y las debe haber. ¿O no?
Saludos, excelente blog
Enero 7th, 2008 at 21:01
También existe la posibilidad de crear agencia, no sólo de trabajar en una como empleado, las dificultades de conseguir clientes deben ser las mismas en el caso de colectivos o agencias, en ambos casos se puede crear un grupo multidisciplinario, como agencia se puede subcontratar y conseguir mano de obra de la misma forma que un colectivo, yo creo que la diferencia radica en la formalidad y en el grado de movilidad que se tiene en los colectivos, no hay contratos ni compromisos que te amarren a permanecer ahí, por lo que si uno tiene un trabajo mejor puede rechazar otros, etc… como agencia se vela no sólo por los propios intereses (monetariamente hablando) sino que por los de la comunidad que la comopone… El ideal, concuerdo con Azvin es poder tener algo estable, pero a su vez poder también tener algo donde desarrollar cosas que uno muchas veces no puede (debido principalmente a la necesidad de dinero), ya sea siendo parte de un colectivo o sólo.
Como decía antes yo creo que la ventaja de los Colectivos es ese “no compromiso” que te permite ser parte de el aveces y aveces no, es decir, si me salió un trabajo más interesante (como freelance) poder rechazar trabajos por parte del colectivo o vice versa, ahora yo creo que se puede ser parte de las dos a la vez…
Enero 7th, 2008 at 19:43
Creo que es importante mencionar el nacimiento de colectivos antes y después de experiencia laboral en agencias/empresas. Quizás puede ser signo de inmadurez laboral antes de haber trabajado fijamente en una institución, pero claramente tiene otro perfil cuando ya hay terreno ganado. Como freelance uno comienza un duro trabajo como “mercenario del diseño” (como dice Oz a ratos), pues al final de cuentas el trabajo es más intenso que en agencia, pero tienes el derecho a elegir los trabajos que más te interesan y que te pueden generar la imagen deseada, al igual que orientar tu nicho de mercado. Cuando estás en agencia tienes que asumir el trabajo, lo cual es bueno como training. Creo que lo más difícil es enfrentar el sentido de inseguridad e inestabilidad, que es en un comienzo, pero posteriormente con arduo trabajo se presenta cierto grado de regularidad de clientes e incluso uno se ve sobrepasado de pega. Si piensas bien el hecho de estabilidad laboral dentro de una empresa es una especie de espejismo, que claro, se siente bien saber que al final del mes tendrás x cantidad de dinero y que tienes un contrato, etc., pero hay muchas variables que pueden desencadenar en tu pronta salida de la empresa, cosas que no se miden hasta que suceden.
De acuerdo a mi experiencia creo que lo mejor es combinar ambas cosas. Ser freelance, pero tener algo estable, siendo parte o no de un colectivo (que es bueno en el sentido de una red de contactos y feedback). En mi caso estoy muy contento con una base de dinero haciendo clases y lo otro ganándomelo por aquí y por allá, con clientes recurrentes. Cada vez avanzas en círculos de personas/proyectos que son más acordes a ti y el talento atrae al talento, sólo hay que sacarse la cresta trabajando.
Enero 7th, 2008 at 19:16
En lo personal creo que los dos tienen ventajas, trabajar en colectivos creo que se logra una empatia mas con el joven diseñador, tener la libertad de hacer cosas por simplemente tener ganas y donde aveces no hay plazos que cumplir pero metas que lograr son partes importantes en la formacion profesional. Descubrir cosas, investigar, buscar nuevas formas de trabajo y de expresion son parte de colectivos, donde generar proyectos y soluciones a cosas que quizas la meta no es ser rico y famoso pero sentir la satisfaccion personal o del grupo es saber que lo que haces es ejemplo para las siguientes generaciones o para otros. creo que el aprender cosas nuevas y de ganar experiencia es parte de un colectivo es algo completamente enrriquesedor para el hombre en su formacion como profesional. quizas en una agencia la competitividad entre los mismos compañeros puede ser un problema latente no es una barrera, si me voy a las agencias donde se trabaja asi (competitivos,OJO NO TODAS) se aprende a trabajar en grupo a veces no tan empatico como uno quisiera pero lograr el profesionalismo de poder trabajar con ese grupo y hacer el trabajo bien como complementos creo que es mas ventajoso para el profesional.
aunque los dos se peleen aveces no con los mismos objetivos, creo que devemos pasar por los dos en algun momento, las experiencias tienen una similitud en diferentes grados pero estas hacen mas fuerte al hombre y si bien las bases economicas son importantes, lograr la satisfaccion de saber que uno logra cosas que pueden ser utiles a otros, en lo personal (como dije desde un principio) son importantes.
slds
Enero 7th, 2008 at 16:16
Excelente reflexión Osvaldo… Hoy en día el tema de los colectivos se encuentra muy potente creo, al igual que tú, debido a que cada día más el diseñador se comienza a relacionar a más temprana edad con el mundo real del diseño.
Hoy no es extraño ver cómo en todas las escuelas de diseño aparecen colectivos hechos entre amigos. Grupos no formales de lo que sea, pero curiosamente, pocas veces relacionado con el diseño formal. Street art, intervenciones urbanas, quizás un grupo de bloggeros audaces o creadores de páginas web; pero en general los colectivos generados a nivel estudiantil tienen poco que ver con una real agencia de diseño. Esto se debe creo yo, a que en Chile al faltar una fuerte identidad en el diseño, falta también una identidad del estudiante de diseño con su disciplina. Por lo que estos colectivos puede que sean un poco tangentes a la labor real; pero al menos están formando la capacidad en el estudiante de generar proyectos conjuntos, de trabajar en equipo y gestionar temas que más adelante ayudarán enormemente a la hora de definir una posición como diseñador.
Saber para qué se es bueno, para qué no, qué se puede hacer solo, qué se debe hacer en conjunto. Qué mejor que poder aprender esto, como tú dices, con gente conocida en vez de solo, para así aprender de los errores tanto propios como ajenos y a la vez grupales.
La formalidad de pertenecer a una agencia para alguien que aún se encuentra estudiando o recién termina sus estudios no es un tema muy atractivo porque en cierto modo te obliga a una cierta rigurosidad llena de tecnicismos que no se hace muy atractiva para el primerizo. Uno quiere explorar, probar, sin presiones constantes.
Eso sí, una de las claves del tema es poder lograr la disciplina necesaria entre todos los involucrados para que el proyecto tenga éxito. No es nada nuevo que este es uno de los temas más complicados en la vida del Freelancer, y el colectivo de diseño se convierte básicamente en eso, un “freelanceo grupal” en el que se debe saber dirigir el bote, porque como ya se ha mencionado, la juventud puede muchas veces ser sinónimo de frescura, ganas y deseos de aprender; pero también va de la mano con una inmadurez laboral que debe controlarse.
Muy buen tema el planteado. Como siempre el colega Zorzano dando en el clavo.
Saludos.
Enero 7th, 2008 at 16:06
Claramente la formación de colectivos en contraposición a las ganas o el antiguo afán de pertenecer a una connotada agencia radica en la transmisión, por parte de quienes nos forman como estudiantes o los profesionales con más años en el “circo”, de las experiencias sufridas al trabajar con estas instituciones. Por otra parte también por seguro es mucho mejor trabajar con seres conocidos y con los cuales generas mejor entendimiento que entrar a trabajar a un lugar en donde debes pelear por mantenerte en el puesto y sacrificarte en demasía por estar vigente en el mismo, de lo anterior ( trabajar con gente conocida) se desprende la formación de grupos de estudiantes que luego se titulan y siguen trabajando juntos al ser positiva la experiencia y el entendimiento para generar soluciones a las problemáticas que se les presentan.
Yo en mi faceta de estudiante, como de trabajo he conocido gente con al cual he tenido entendimiento muy rápido y con los cuales el trabajo se hace mucho más fluido lo que termina llegando a, como dije antes, obtener buenos resultados y grandes soluciones.
Por lo demás lo mejor de la conformación de colectivos creo que puede ser dentro de todo lo que has dicho en tu comentario Oz y de lo que he comentado yo, es la formación de grupos multidisciplinarios.
Y por último creo que la transmisión de experiencias como las que da Sindicato de la Imagen en sus charlas abre mucho más la visión sobre el trabajo independiente.
Saludos